70% de los procesos de transformación digital fracasan: plataformas aisladas, origen del caos   

 

transformación digital

Tener softwares y procesos no integrados traerá deficiencias en la transferencia de informaciónmayores costos operacionales y de horas-hombre, y perjudicará la productividad. Todo ello afectará la propuesta de valor. 

Alcanzar la transformación digital es un reto para las empresas. Ellas suelen pensar que se trata de una cuestión de implementar algunos programas o softwares, cuando en realidad este proceso obedece a una estrategia integral de innovación orientada a ofrecer mejores servicios y productos al cliente. 

La idea de adquirir tecnologías para el corto plazo, en su mayoría más económicas, se ha convertido en una realidad visible y que termina por generar un dolor en los negocios, ya que estas herramientas tendrán que ser reemplazadas por soluciones más completas e integradas en el largo plazo. 

Los negocios no solo conviven con esta percepción errónea, sino que la mayoría incurre en prácticas inadecuadas permanentemente, lo que hace que hasta el 70% del total de negocios fracase en su intento por digitalizarse, según la consultora Mckinsey.   

Plataformas aisladas: origen del caos 

Uno de los fallos de las organizaciones es emplear plataformas distintas para llevar a cabo todos sus procesos. Para concretar una venta –por ejemplo– la orden de compra, la facturación, el despacho, la logística, la entrega y el cobro son realizados con sistemas totalmente diferentes y que no están integrados entre sí, lo que dificulta la transferencia de información, la gestión de los procesos y la visibilidad y transparencia en los indicadores. 

Esto también generará ruidos al interior de las áreas responsables de estas fases: atención a cliente no se entenderá con ventas, ni esta con administración. La dinámica será la misma con las oficinas de logística y cobranzas.  

Transformación digital: ejecutivo abandonado

Este caos es comparable a cuando una persona decide construir un auto por su cuenta: adquiere el chasis, los asientos, las puertas, el motor y demás partes a diferentes proveedores. La performance del producto será deficiente, ya que los elementos no se acoplarán entre sí.  

Si hay alguna falla estructural será difícil (por no decir imposible) encontrar una solución real para hacer andar a correr el coche. 

¿A qué responde esta forma de pensar? 

De acuerdo con Guillermo Schmidt, general manager de Interfono, las tecnologías deben aportar valor a los negocios siempre, de lo contrario se convierten en un capricho organizacional. Este valor debe responder a alguno de los siguientes puntos listados a continuación o a ambos en conjunto, aunque mapearlos es muy difícil en la mayoría de las veces y venderlos internamente puede ser desafiante. 

1. Reducción de costos. Toda tecnología debe aminorar costos, sea en procesos, en la contratación de personal, en la adquisición de productos, etc. Esto se debe ponderar en el mediano y largo plazo, evaluando correctamente la inversión en mantenimiento, horas-hombre involucradas, cantidad de personal contratado, integración, licenciamientos y otros aspectos. 

2. Aumento de la productividad y las ventas. La tecnología debe ser sinónimo de ganancia, ya sea porque hace a los colaboradores más eficaces, mejora los procesos internos y aminora la inversión de tiempo y esfuerzo para conseguir resultados, o porque facilita la relación con el cliente. 

Muchos negocios tienden a enfocarse únicamente en la reducción de costos y ello los lleva a comprar sistemas aislados que pueden ser accesibles financieramente y funcionales para un sector u oficina en un momento, pero que no se complementan a escala mayor en la empresa, por lo que a largo plazo terminan siendo recursos obsoletos y disfuncionales. 

Integrar las plataformas: evitar el Frankenstein tecnológico 

Al igual que el conocido personaje deforme y torpe, un producto o servicio empresarial puede estar compuesto por una mezcla de softwares que no se comunican entre sí, ofreciendo una solución pobre, inconexa y que agrega poco valor en el largo plazo.  

El problema no es solo tener plataformas a modo de islas separadas que dificultan la transmisión de datos, sino que habrá que invertir más tiempo en las operaciones de la empresa por los reprocesos generados. 

También se tendrá que incurrir en más gastos de recursos tecnológicos ya que lo adquirido no será eficiente, habrá que contar con más colaboradores y deberá considerarse más horas de trabajo. Los tiempos del go-to-market, asimismo, serán afectados. 

Por el contrario, tener plataformas integradas beneficiará a los negocios de la siguiente manera:

1. Mayor agilidad para operar. Sistemas que conversan entre sí generarán procesos más rápidos y eficientes. La información estará al alcance de las áreas para plantear mejores soluciones.  

2. Menores gastos a largo plazo. Así como es mejor comprar un auto en una sola tienda, resulta más rentable hacerse de plataformas integrales para toda la empresa. No habrá problemas de operatividad ni atascos tecnológicos que involucran desembolso de dinero. 

3. Más productividad. Si los empleados están familiarizados con las mismas herramientas, no habrá tiempo para perder y se conseguirán los objetivos planteados por la organización. 

4. Más ventas. Naturalmente, si la empresa se sostiene en el engranaje de sus tecnologías y procesos, el producto o servicio ofrecido a cliente resultará de calidad, lo cual asegurará las ventas y la rentabilidad del negocio.  

5. Verdadera transformación digital. No puedo haber transformación digital sin plataformas unificadas. Ellas serán el soporte para poder estudiar al público, realizar una transformación cultural e innovar.  

6. Más valor para la organización. Tener plataformas integradas hace que el negocio reduzca sus costos y aumente la productividad, lo que repercute positivamente en la imagen que proyecta ante el público. Esta optimización permite ahorrar tiempos de operación para dedicarlos a aspectos comerciales y de ventas. 

Interfono: líderes en integración y transformación digital 

Interfono es una telco digital líder en comunicación empresarial en la nube. A través de Interfono Digital, la compañía ofrece soluciones de integración tecnológica y transformación digital corporativa que aseguran el sostenimiento y crecimiento de los negocios.   

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Guillermo Schmidt

Guillermo Schmidt

CEO en Interfono - Pioneros en Cloud Communication

Empresario e ingeniero de sistemas con 20 años de experiencia transformando empresas establecidas en México, Colombia, Perú y Venezuela. Apasionado por escuchar a los clientes y buscar soluciones digitales a sus problemas. Creador de una metodología que ayuda a planificar, presupuestar, priorizar, ejecutar y verificar proyectos de transformación digital de forma sencilla y dinámica.

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